Valentino Tignanelli: Academic Abstract

(Desplácese hacia abajo para el español.)

The academic abstract is a short text, usually of about 300 words or less and with no images. It works as a preview of a more extensive article called paper. This article should be firstly accepted before sending the abstract to a congress, institution or research magazine. The argumental line of the complete article should fit in this format. With the abstract the organizations that receive it will evaluate if the project is relevant to the program to be developed on the open call. There isn’t a general rule when it comes to whether the abstract precedes or announces the extensive article or if goes after it. If it triggers the content of the paper or if it synthesizes in a way it becomes more effective during it’s processing. They are common to be thought in a short time lapse of the deadline, and its length also responds to immediate materialization necessities.

Deadline mechanics by Valentino Tignanelli.

In the exercise of writing an abstract, semantic and spatial aspects merge together. Semantic, because the words that make them will be of great importance as theoretical anchors of the extended article. Spatial, because every bold, underline, reference or paragraph will generate continuities and discontinuities that will explicit an own and walkable cartography.

To think of it as an obstacle that stands in the pathway of the materialization of our project evidences mechanics that are own of the format that puts together ideas and products in an effective and tight way. The abstract as an obstacle will be, thus, a strainer entity: a format that forces to leave apart what exceeds it.

Every obstacle generates its own type of escape. There are obstacles that you can go over or underneath them, some that need to be surrounded and in other cases there are the ones that have to be destroyed.

The abstract as an antecedent state will be then overcome with compression.

When compressing we collapse matter in the necessary format, to the strength that it is given. In this case each word will be a finite resource that in its ensemble will assign the argumental lines to a both precise and limited space in the text.

To think from the abstract obligates to a narrative economy of the text that will be governed by the specific triggers of the short text.  On this way, the dependence to this coherence will be structured in an effective way the exposed processes of our writing.

Our later article will be constituted in an argumental topology, changing scale but not the precepts that signify it. Systemizing the form in which we approach to the problem and the way in which we reflect. Far from being a synthesized text of a longer one, the abstract will develop in its structure the expressions that will give one or other sense to the article.

To think from the abstract evidences the unnecessary existing in our speech, the exceeds of our argument.

The abstract channels our productive flow. Directs our processes.


Valentino Tignanelli is an architect and researcher from the University of Buenos Aires; Faculty of Architecture, Design and Urbanism. His work revolves around the study of the format in the different disciplines of design. Currently develops a research fellow and teaches in the morphology department of the same faculty.

 


Las mecánicas del deadline por Valentino Tignanelli.

El abstract académico es un pequeño texto, usualmente de unas 300 palabras o menos y ninguna imagen. El mismo sirve como avance de un artículo más extenso llamado paper. Este artículo debe primero ser aceptado previo envió del abstract a un congreso, institución o revista de investigación.

La línea argumental del artículo completo debe caber en este formato. Con el abstract las organizaciones recipientes evaluaran si el proyecto es pertinente con el programa a desarrollar en la convocatoria.

No hay una regla general entre si el abstract precede o antecede al artículo extenso o si viene después. Si dispara los contenidos del paper o si el mismo los sintetiza de manera que sea más efectivo su procesamiento. Es común que sean pensados a muy poco tiempo del día de entrega, deadline, y que su finitud también responda a necesidades inmediatas de materialización.

En la gimnasia de escribir un abstract se funden aspectos tanto semánticos como espaciales. Semánticos, ya que las palabras que lo componen serán de especial importancia como anclajes teóricos del articulo extendido. Espaciales, porque cada negrita, subrayado, referencia o párrafo generara continuidades y discontinuidades que explicitaran una cartografía propia y recorrible.

Pensarlo como un obstáculo que se interpone en el recorrido de la materialización de nuestro proyecto evidencia mecánicas propias del formato que ordenan ideas y productos de manera efectiva y ajustada.

El abstract como obstáculo será entonces una entidad tamizadora: un formato que obliga a dejar por fuera lo excedente.

Todo obstáculo genera un tipo de evasión propia. Hay obstáculos que se pasan por arriba o abajo, otros que necesitan ser rodeados y en algunos casos hay los que deben ser destruidos.

El abstract como estadio antecedente será entonces superado a partir de la compresión.

Al comprimir colapsamos la materia en el formato necesario, supeditando la forma a la fuerza que se le ejerce. Cada palabra será un recurso finito que en su conjunto asignara las líneas argumentales a un espacio preciso y acotado dentro del texto.

Pensar desde el abstract obliga a una economía narrativa del proyecto que será regido por los disparadores específicos del pequeño texto. De esta manera, la dependencia hacia esta coherencia estructurara de manera efectiva los procesos expuestos en nuestro escrito.

Nuestro artículo posterior será entonces constituido en una topología argumental, variando de escala pero no de los preceptos que lo significan. Sistematizando la forma en la cual nos acercamos al problema y la manera en la cual lo reflexionamos.

Lejos de ser una sintetizacion de un texto más grande el abstract desarrollara en su estructura las expresiones que darán un sentido u otro al artículo.

Pensar desde el abstract evidencia lo innecesario que existe en nuestro discurso, lo sobrante de nuestro argumento.

El abstract encauza nuestro caudal productivo. Direcciona nuestros procesos.


Valentino Tignanelli es un arquitecto e investigador de la Universidad de Buenos Aires; Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Su trabajo trata sobre el estudio de los formatos en las diferentes disciplinas del diseño. Actualmente es docente del área de morfología y becario de investigación de la misma casa de estudios.